La tarde estaba soleada y se presentaba tranquila, sin un plan definido, sólo disfrutar del centro de la ciudad sin prisas. Así que tras degustar un café en la misma plaza nos decidimos a visitar el museo de cera, que se encontraba allí mismo. El museo no es nada del otro mundo, la verdad.

Asi que la ruta que tengo en mente seria Jakarta Tajung Puting y luego tirar para Sulawesi o Komodo y por. Si tuviesemos que elegir una y pensando en que buceamos con botella, cual recomendariais? y tambien si alguien pudiese facilitarme algun contacto para las inmersiones porque por lo que he leido por aqui la mayoria haceis snorkel que tambien nos gusta pero claro nuestra idea es de buceo. Asi que la ruta que tengo en mente seria Jakarta Tajung Puting y luego tirar para Sulawesi o Komodo y por otro lado Molucas..

Alcanzamos las 20:30 hora de Espaa peninsular, 13:30 hora de Chicago y 11:30 hora de Seattle. Si todo va según lo previsto, en 60 minutos más estaremos tomando al fin tierra y listos para pasar los tediosos controles de inmigración. Abrimos de vez en cuando la cortinilla de la ventana esperando poder disfrutar de las vistas, pero hasta que el avión no comience a descender los más de diez kilómetros de altura respecto al nivel del mar provocan que el resplandor del sol sea tal que sea imposible mantener la ventanilla abierta más que unos segundos..

Todos saben algo de Carlos Slim, pero no abunda gente dispuesta a hablar con soltura de él. En México hay más leyendas que reportajes acerca de este hombre que estudió ingeniería civil haciendo cuentas con calculadoras electrónicas, un objeto al que en su tesis para graduarse el futuro multimillonario le auguraría un gran porvenir. La historia del libro de Navidad es una de las tantas que se cuentan en reuniones de empresarios para recordar el estilo Slim a la hora de negociar.

De aquí nos dirigimos hacia Monument Valley, que es nuestra próxima visita y donde vamos a pasar la noche. Son las 12.30 horas. Cuando empecé a organizar el viaje, tuve claro que dormiríamos en The View, el único hotel que hay en el interior de Monument Valley, pese a los 196 que me costaba la noche.

Nos sincronizamos a la perfección con el taxi que habíamos solicitado vía telefónica la noche anterior: justo aparece en la esquina cuando salgo del portal cargado con las maletas. Como siempre, recurrimos a la estrategia de «mueca rusa»: cada uno carga con una maleta grande que en su interior aloja una maleta pequea. A la vuelta, usaremos la pequea como equipaje de mano y la grande volverá a facturarse esta vez llena hasta arriba.