Jim Thompson fue un arquitecto norteamericano que se alistó en el ejército en la Segunda Guerra Mundial. Durante ese tiempo trabajó para la OSS, (antecesora de la CIA) y lo enviaron a Tailandia. El mismo ao que terminó la guerra volvió a Tailandia y decidió quedarse allí a vivir.

Donde allí hay una catedral o un palacio que se muestran espléndidos, aquí hay unas ruinas donde una vez estuvo lo que ya no está. Es lo que yo he sacado de mi viaje por Atenas, (quitando esa maravilla llamada Meteora, de la que ya hablaré), que la Grecia continental es solo historia. Incluso lo más famoso de por aquí el Partenón, ya no es el Partenón de Pericles, sino una reconstrucción de lo poco que han dejado los saqueos y que no parece vaya a terminar nunca, dados los andamios que rodean al monumento , según parece desde hace muchos aos, (y los que le quedan).

Y, tristemente personajes como Moyano y D’Elia siguen detras (y no tanto) de la escena poltica, para mi, que algo he vivido y me coinsidero optimista, es al menos algo, que me despierta curiosidad. Antes de que yo naciera, esto fue hace 40 anios, ya habia micros con gente que iba a la plaza en pos de un suienio de otros, ellos solo iban por el choripan. Triste.

Sin embargo, la investigación de la consultora demuestra que el club espaol tiene todavía mucho camino por recorrer sobre todo en el mercado chino, donde está por detrás en popularidad no solo del United, sino también del Bayern Munich. Lo que pasó con el club madridista es que puso los ojos dentro del campo de juego, y no tanto fuera de él. Si uno piensa en la afición merengue, seguramente no dará la vuelta olímpica en la Plaza de Cibeles por un buen balance, pero mejores ratios le permitirían potenciar aún más, si lo desea, la plantilla de galácticos que hoy posee..

Lo advirtieron los organismos de control. En documento del 15 de julio de 2011 se denunci c mo ad portas de un evento internacional avalado por la FIFA, El Camp n carec a de mecanismos de identificaci n suficientes de los asistentes al estadio. Controles biom tricos, rayos X, c maras de video, controles a los ingresos vip, arcos detectores de metales, molinetes de acceso y un centro de monitoreo para el control del sistema de seguridad estaban incompletos.

Otra que ha ganado el don de la ubicuidad y de acaparar titulares en las publicaciones de tendencias es la hija de Johnny Depp y Vanessa Paradis. Lily Rose Depp, con apenas 17 aos, escenifica ese ansia de relevo generacional que la prensa y el gremio devoran a la que empieza a visualizarse la explosión hormonal de los cachorros de los iconos de otra era. En plena adolescencia, Depp ya ha sido portada de Vanity Fair Francia, de Madame Figaro, de la revista Love y de V.